domingo, 20 de julio de 2008

TIEMPO PARA PENSAR.

Hoy me he pasado toda la mañana sola en casa, Rafa trabajaba. Ha sido uno de esos días en los que me dedico fundamentalmente a limpiar y en los que tengo montón de tiempo para estar yo sola inmersa en mis propios pensamientos, de los que he sacado una serie de conclusiones:

  1. Estoy afiliada al Sindicato de la Bayeta. No tengo ni idea de cuando pasó y, por favor, si alguien puede indicarme como ponerme en contacto con ellos para que me den de baja, lo agradecería eternamente.
  2. Dejar de ser miope tiene grandes ventajas pero también grandes inconvenientes: ves suciedad por todas partes. Ahora que caigo, ¿será que el Sindicato de la Bayeta coge los datos personales de los pacientes de las clínicas oftalmológicas?
  3. Hoy no me apetecia ir a la compra. Tenía en casa pechugas de pavo y un bolsa de "verduritas" (zanahoria, maíz y judías) congeladas, así que empané las pechugas (previamente condimentadas con sal y cosas varias procedentes de los molinillos que compra Rafa) e hizo un refrito de ajos y un poco de avecrem para las verduritas. Resultado: el pavo no estaba insípido como de costumbre y la guarnición tenía su gracia. Conclusión: en las cantinas de las empresas, en Irlanda, se la refanfinfla si las cosas tienen sabor o no. Las tiran en una olla con agua hirviendo o en una sartén con sabe dios qué y ahí termina el complejo proceso de elaboración.
  4. Hace unos días tuvimos que sacar los coches del garaje (los motivos no vienen a cuento ahora). Al nuestro le conseguimos una plaza de garaje en el edificio de en frente (gracias Toni y Pi) pero el que le dejaron a Kuba para apañarse mientras arreglaban el suyo tuvimos que dejarlo en la calle. Rafa le encontró, cerca de casa, un sitio gratuito que nos permitía no tener que estar pendiente del parkímetro (ya que Kuba no está). Hoy ha aparecido con las ventanillas rotas. Conclusión: las ayudas sociales están muy bien pero mantener con ellas a una colmena de indeseables, en el centro de la ciudad, que no tienen más oficio ni beneficio que ir molestando a la gente y rompiendo las propiedades ajenas ya no me parece tan bien, sobre todo porque parte de esas ayudas sociales salen de los impuestos que yo pago, por los que los sufro doblemente.

3 comentarios:

Maria dijo...

Interesantes reflexiones.

Tienes mucha razon con lo del coche, yo me habria cogido un cabreo soberano. Malditos!

Besos
Cereal killer ;-)

Alfonso Armenta dijo...

Yo siempre que aparco cerca de vuestra casa me temo lo peor, pero es que soy un paranoico.

Cómo era aquello... uno no es un paranoico si de veras le persiguen?

Inés dijo...

Yo siempre había estado muy tranquila, ya sabes, viviendo en mi mundo imaginario en el que la gente es civilizada, en verano hace sol y en una isla encuentras pescado ¡seguro! pero ahora...