sábado, 20 de octubre de 2007

EXPLORANDO LA CIUDAD.

Tras 7 meses en Irlanda (bufff! cómo pasa el tiempo!) por fín hoy me acerqué al mercado del Temple Bar. Se trata de un mercado de frutas y verduras orgánicas y de dulces. Vamos, una disculpa como otro cualquiera para el manduqueo. Me recordó bastante al mercado astur de la plaza mayor alli en Gijón. La verdad es que esperaba algo más grande, con más variedad de cosas pero no fue, para nada, una visita en balde. Saqué alguna que otra cosa en claro:
1. Puedo comprar aceitunas variadas....¡Bien!
2. ¡¡Venden romanescu!!! Los ejemplares que había eran algo chiquitinos y pulgosos pero...romanescu a fin de cuentas.


Nos marchamos de allí con una par de clases de aceitunas y con un jabón natural (o eso dicen) de miel. De ahi nos fuimos a comer a la Mongolian Barbecue, osea, la Barbacoa Mongola (imagino que ahora haréis toda clase de comentarios erótico-festivos sobre el nombre). Un sitio como para repetir. Pagas un precio fijo y puedes comer hasta que te hartes. Una pena que no estaba plénamente inspirada jeje. Tienen un pequeño "bar" de ensaladas con distintos aliños, entre ellos aceite de oliva y vinagre (lo cual se agradece) y una zona de vegetales y carnes. Te pones en un bol (no confundir con ball) lo que quieres, lo sazonas y le añades especias y salsas a tu gusto, y se lo das al cocinero para que te lo haga a la plancha. Es curioso ver como lo cocina porque la comida la va moviendo y separando con la ayuda de lo que parecen un par de "espadas", "catanas" o similares. Un sitio diferente, original y tranquilo donde, además, se come muy bien.

3 comentarios:

David BM dijo...

Bueno, bueno, veo que estás totalmente adaptada a la vida dublinesa... que cosas. ¿ya van 7 meses? joer... en fin pilarín. Un días de estos te escribiré un mail contándote... bueno en realidad no hay mucho que contar... sigo dándole al pluriempleo :-(

Un abrazo :-)

Inés dijo...

Sí, el tiempo corre que da miedo. Pues ya ves...completamente integrada. Ahora sólo me falta entender a esta gente y hablar bien su idioma jajaja. Dublín ya sabes que es enano pero si no exploras lo poco que tiene...
Espero tu mail y, recuerda, que también funciona el msn aquí al norte.
Un besote.

Dany el Ñoño dijo...

La vida del inefable del primer comentario a fe que da para mucho, hasta para unas tiras cómicas si me apuras.
Comentaría algo más pero es que me hallo omnibulado por el cometer grandioso del receptáculo amarillo de hace un par de entradas. Es a la vez tan ostentoso y tan evidente que no puede expresarse con palabras. "Platanero superfluo" no le hace justicia pero se le acerca. Y el hecho de que lo hallarás en un país en el que las bananas deben darse como algo natural le añade grandeza al asunto. Como encontrarse uno con forma de esquí en el Congo vamos. Cuando halles un portacocos, un envuelvepepinos o una perfecta mochila para el transporte masivo de la papaya común no dejes de avisarme, que me interesa.
Por lo demás, lo de la tortilla me lo esperaba, ¿cebolla? Qué rara eres. ¿Romanescu? ¿Qué lentejas es eso? ¿Barbacoa Mongola? Vale que hice una observación sobre la ausencia de esperpento pero si te lo inventas pierdes credibilidad amiga Inés. Aunque es bien recibido. Te dejo, tengo colgado un plátano en el ropero y está en su punto ya.

Un saludo :-)