viernes, 21 de noviembre de 2008

LICENCELAND.

He llegado a la conclusión de que, en este país, te piden una licencia hasta para respirar. Quizá me resulta tan chocante porque, en España, o al menos en Oviedo, era todo manga por hombro: no teníamos un sistema de recogida de residuos (os voy a ahorrar los detalles escabrosos), la facultad se saltaba todos y cada uno de las exigencias de seguridad en caso de incendios (esto requiere un post a parte), etc, etc.

La cosa es que hoy estaba buscando donde comprar metanol. Buscando en las compañías donde suelo comprar me salín 50000 productos y no sabía cual elegir así que le pregunté a Carlota (ella también lo usa) pero como viene "de serie" con el laboratorio pues tuvo que indagar. Ante la duda aproveché para ponerme en contacto con mi ex-compi, Darrin, para preguntarle por la compañía donde lo compran ellos y, ya de paso, el código del producto. Cual sería mi sorpresa cuando me llama de tarde y me pregunta que "si tengo licencia"... Pues, sí, para comprar metanol (IMS, concretamente) necesitas una licencia que, por supuesto, no tengo. Así que ya veré como me las compongo porque mi idea inicial era "tomarlo prestado" pero he comprobado que esta opción no va a ser factible jeje.

A este paso me voy a hacer coleccionista de licencias: de manejo de animales de laboratorio, para comprar metanol...También tengo que pedir un permiso expreso (que aunque no es licencia "pal caso patates") para poder trabajar los fines de semana....

Vale, lo reconozco, en España somos manga por hombro pero es que aquí se van al extremo contrario. ¿Qué tal si hacen una media entre los dos y se quedan los dos en unos niveles normales?


1 comentario:

Alfonso Armenta dijo...

Eso sería racional. *beep* inténtelo de nuevo...